¿Es peligrosa la fiebre en bebés y niños pequeños? ¿Qué debo hacer si le sube?

Desde que la peque empezó en el cole no hay semana que nos libremos de algún virus. Todos sabemos reconocer los mocos y la tos, pero no sucede lo mismo con la fiebre.

Aquí empiezan las dudas de todos los padres primerizos, por que los que ya tienen dos o más esto lo tienen más que aprendido. ¿Cuándo se considera fiebre? ¿Con 37 º hay que ir al médico? ¿Qué hago? ¿Qué le doy y cada cuánto?

Éstas y otras muchas preguntas son a las que nos enfrentamos miles de padres todos los días. Pues bien, este paso en esta casa ya lo hemos superado. Gracias claro, a que la pediatra de Emma, que habla poco pero muy clarito, nos lo ha solucionado.

Aviso de antemano, para que luego no me digáis nada, que yo no soy ni médico ni pediatra, que esto es una “mini guía” hecha por mí para tener ciertos conceptos claros y según nuestra pediatra. Que cada pediatra será como cada maestrillo con su librillo, vamos!!!  Y claro está, esto no sustituye la visita a vuestro doctor.

La fiebre es un mecanismo de defensa ante una infección.

¿Qué es la fiebre?

La fiebre es el incremento de la temperatura corporal. La temperatura corporal se considera normal hasta los 37,2 º C, hasta los 38 º se considera febrícula y una vez superados los 38 º se habla de fiebre.

El aumento de la temperatura corporal es una señal que nos indica que el organismo está iniciando un proceso infeccioso, la fiebre actúa como un mecanismo de defensa contra dicha infección, la cual por lo general no conlleva consecuencias graves.

¿Qué hacer en cada caso?

Febrículas

En este caso debemos de controlar al niño, vigilar su estado de ánimo y si siente malestar.

En ocasiones la temperatura corporal se ve influida por exceso de calor, probablemente el niño está demasiado abrigado y por eso aumente su temperatura corporal.

¿Debemos ir al médico? Normalmente no hace falta y lo más probable es que en un rato le baje. Si no es así y sigue subiendo ya hablamos de fiebre y el procedimiento es un poco diferente.

Fiebre

Ante una situación de fiebre lo primero es mantener la calma y no ponernos nerviosos, los padres tendemos a preocuparnos en exceso cuando nuestros hijos tienen fiebre.

Entre 37,2 º y 38 º C se considera febrículas, a partir de 38 º se habla de fiebre.

Una ayuda para que baje la fiebre es quitar alguna prenda de ropa o destapar al peque, teniendo cuidado de que no le coja el frío.

Uno de mis trucos es meter a la peque en la bañera con el agua un poco más fría de lo habitual. Por el momento me da buen resultado, he de decir que hasta ahora nunca ha tenido ningún episodio de fiebre grave, lo más que le ha llegado a subir fue a 39 º y con el ibuprofeno y un baño templado le bajó.

Si no está contraindicado por la pediatra, podremos darle ibuprofeno o paracetamol. En el prospecto vienen unas tablas que indica la cantidad adecuada según el peso que tenga nuestro bebé.

Los días en los que los peques tienen fiebre y están pachuchos es muy importante que beban más que de costumbre, ya que el organismo está haciendo un esfuerzo extra. Debemos darles de comer alimentos (zumos naturales, batidos, leche, natillas…) que contengan más hidratos de carbono que proteínas para que recuperen las calorías que pierden durante la fiebre.

¿Debemos acudir al médico? Dependerá de cada situación:

  • Si conseguimos bajarle la fiebre en un tiempo relativamente corto y el peque se encuentra mejor, no hace falta. Si al día siguiente vuelve a encontrarse mal, es mejor consultarlo con su pediatra.
  • Si no conseguimos bajarle la fiebre y está pachucho, podemos llamar primero a su doctora y que ella nos indique los pasos a seguir o ir a la consulta directamente. Todo dependerá de cómo se encuentre nuestro peque.

Un baño en agua templada ayuda a bajar la fiebre.

  • Otro caso diferente es que la fiebre le provoque las llamadas convulsiones febriles, en ese caso, debemos acudir al médico. Son bastante más alarmantes que graves y normalmente no suponen mayor problema que la convulsión en sí, pero es necesario acudir al médico.

¿Qué le puedo dar y cada cuánto?

Para niños sin alergia y sin ningún tipo de contraindicación se les puede dar antitérmicos, los más comunes son el ibuprofeno o el paracetamol. Lo habitual es una dosis cada 6 horas o alternando cada 4 horas los dos medicamentos, pero lo ideal es seguir las recomendaciones del pediatra.

La cantidad de cada medicamento está indicada en el prospecto y casi siempre es en función del peso del peque.

Os recuerdo que estas indicaciones son generales y que ante la duda siempre debéis consultarlo con el pediatra de vuestra peque.

Estos son los métodos que utilizamos con Emma cuando le sube la fiebre. ¿Vosotras cuál usáis? ¿Nos recomendáis alguno diferente?

Espero haberos ayudado con esta “mini guía de la fiebre”.

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